Adiós
Debimos habernos escrito más, habernos puesto más tildes, más puntos, más. Los recuerdos, ahora que lo pienso no son suficientes; es un conflicto entre lo que me queda de ti y lo que me falta. Debí haberte aprovechado, cuando aún podía, cuando aún quería, cuando te tenía; ahora es un poco tarde, ahora siento que vamos en un tren que inevitablemente va detenerse en tu destino, y te irás y yo seguiré acá, sin saber hacia dónde voy, sin ya recordar de dónde vengo.
No quisiera dejar irte, no sin antes vivirte un poco más. Pero es tarde, ¿cierto? Quisiera que la respuesta a esa pregunta fuese un rotundo ‘no’, un ‘no’ cargado con tu sonrisa, esa sonrisa mañanera que te resalta tanto, que te llena de vida, que te ilumina a mi vista. ¿Por qué te vas? No me dejes, no ahora, cuando tan completa me tienes; no te vayas, no sin mí.
No sé cómo ponerle punto final, no sé escribirte y luego cerrarte, cerrar esta historia entre nosotros, y me duele, me duele terminarla; más aún con este sinsabor de tu partida, con el sinsabor de no haberte besado más, de no haberte tocado más, de no haberte dado más.
Simplemente no me olvides, como pienso que lo vas a hacer; recuérdame, como una razón para volver algún día, como un sueño por cumplir. Yo me quedaré por aquí, mirando cómo se soluciona esto de no tenerte, de tenerte ahora y tener que dejarte ir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario